Cambiar

como cambiar
como cambiarCambiar, cambiar es un proceso que consume mucho tiempo, pues no es como quitarse la ropa y ponerse otra en un santiamén; tampoco es decir por decir que desde hoy se cambiará, cuando lo único que se puede lograr es darle honor a las excusas ante los demás.
No se cambia ornamentando la forma, sino el fondo donde yacen fuertemente unidas las estructuras de muchas virtudes y muchos vicios. He ahí toda oposición a un cambio; he ahí donde se debe librar la guerra del yo versus yo, y fracturar el concreto o el acero de la costumbre y exorcizar aquellos demonios que azuzan el miedo a vivir cosas diferentes.
No es gota a gota que el agua horada a la roca, sino su eterna y obstinada insistencia la que lo hace.
Cambiar, cambiar es una ardua tarea en reemplazar viejos esquemas muy arraigados dentro de nosotros mismos kamagra jelly kaufen. Es en parte un largo viaje a nuestros abismos, sean infiernos o paraísos. Es verse como un escultor que ante su firme voluntad ante una dura roca, va logrando darle una forma con su diminuto martillo y cincel.
Cambiar, cambiar no se trata de complacer a nadie en particular que suspira por que cambiemos. Es una locura complacer a todo el mundo en lo que anhela, sólo para que no nos marginen, o seamos tachados de antisocial bajo preceptos absurdos o sin fundamentos. ¿Y qué de nosotros? ¿Dónde quedan nuestros propios anhelos? ¿Todo ello plastilina en manos ajenas?
Cambiar, cambiar es nadar contra corriente por tender o aproximarnos a un punto de equilibrio entre el todo y nosotros; y aunque jamás se llegaría a tal punto, en el trascurso y el esfuerzo por cambiar, se habría aprendido mucho desde el inicio, adquiriendo gran experiencia y autodominio.
Poema publicado en El club de los poetas muertos