Cercanos a la fecha comercial de
San Valentín, en nuestro post de hoy comentamos la otra cara del amor, las
rupturas. ¿Cuál es el proceso de duelo por una ruptura amorosa?

En general, el duelo se compone
de distintas fases. Y cada fase no tiene por que producirse de forma lineal
sino que pueden desarrollarse de forma intercalada.  La primera fase es de sorpresa,  incredulidad y de negación de la situación. En
la segunda están los sentimientos  de
rabia, indignación y resentimiento. La tercera es un proceso de negociación, o
intentos de acercamiento para recuperar la relación. En la cuarta priman los
sentimientos de tristeza o depresión y el aislamiento en uno mismo cuando se da
cuenta que no hay vuelta atrás. Y en la última se llega a la aceptación de la
situación, y por tanto, la reconducción de esa energía empleada en la relación
que se ha roto hacia otros aspectos de la vida de la persona que le ofrezcan satisfacción.
Hay personas que pasan por solo alguna de estas etapas en la vivencia del duelo,
y otras, que pasan por todas las etapas más de una vez hasta finalizar el
proceso. Que se produzca de una forma o de otra va a depender de muchos
aspectos. Y para entender este proceso en toda su complejidad hay que conocer
cada caso en particular, tener en cuenta a la persona y la relación de pareja
que ha tenido.
Sobrellevar el duelo va a depender
 por un lado, de la historia de la
relación de esa pareja como por ejemplo el tiempo en común, los proyectos que
han realizado, la intensidad de los sentimientos vividos, qué obstáculos han
tenido que superar para estar juntos, energía empleada en la relación, etc.  
Por otro lado, la historia
personal de la persona afectada, es decir, los tipos de vínculos que ha tenido
en la infancia, la expectativa que se tiene sobre la relación de pareja en general,
y la que se ha puesto en esa pareja en particular, la historia previa de
relaciones anteriores, autoestima, qué tipo de vida tiene la persona en el
momento concreto de la ruptura, confianza en sí mismo, esperanza en poder
encontrar otras relaciones, si tiene aficiones  cómo para poder desplazar la energía puesta en
la relación hacia otros intereses, etc.
Y además, unido a los dos
elementos anteriores, también hay que tener en cuenta el tipo de ruptura, si
era esperada o no. Si había sospechas de cómo se podía sentir la otra persona
en esa  relación, o si uno se entera de golpe
y sin indicios anteriores de que la pareja estaba pensando en dejar la
relación.
En este enlace a la película el
protagonista explica a su ex mujer, cuando ella vuelve pasado un tiempo a
intentar recuperar la relación después de abandonarle previamente, cuales son
los momentos por los que ha pasado él durante meses para poder superar su
ruptura y desengaño. “No sos vos soy yo” comedia romántica que merece la pena
ver.
 
“La angustia se transformó en  dolor, y con mucho esfuerzo más, logré que el
dolor se convirtiera en tristeza,  y
después de muchos meses pude despertarme un día sin sentir que me faltabas, que
estaba todo bien”
NO SOS VOS SOY YO

Mónica Calzada Pereira